FICHA ARTÍSTICA:
Dirección: Don Siegel
Reparto: Clint Eastwood, Harry Guardino, Andy Robinson, Reni Santoni
Guión: Harry Julian Fink, R. M. Fink, Dean Reisner
Música: Lalo Schifrin
Fotografía: Bruce Surtees
PRODUCTORA: Malpaso y Warner Bros.
GÉNERO: Thriller policíaco
AÑO: 1971
SINOPSIS: Un francotirador asesino llamado Scorpio (Robinson) aterroriza a la ciudad de San Francisco, que cede a su chantaje. Pero el asesino sigue a su juego, y el inspector Harry Callahan (Clint Eastwood) tratará de detenerle con métodos poco ortodoxos...
CRÍTICA: Extraordinaria película que supuso un antes y un después en el género policíaco, mezclado con escenas de acción, rodadas íntegramente por Clint Eastwood, por cierto.
Su director fue Don Siegel, que colaboró frecuentemente con Eastwood, en películas como La jungla humana (1969), Dos mulas y una mujer (1969), Harry el sucio (1971), o Fuga de Alcatraz (1979). Otras películas suyas son La invasión de los ladrones de cuerpos (1956) o El último pistolero (1976), un tributo a John Wayne, una leyenda del cine del Oeste (y más que eso), que se moría de cáncer. Saca partido a Eastwood, ya que es uno de los directores que supieron aprovechar mejor cada una de sus interpretaciones, junto a Sergio Leone. De hecho, el propio Eastwood dedicó su obra maestra Sin Perdón (Clint Eastwood, 1992) a sus dos maestros: Don Siegel y Sergio Leone, así como pequeños homenajes en otras de sus películas. Esto refleja lo bien que se entendieron. Gran trabajo del director para crear tensión en las escenas que lo requieren, que viene a ser casi toda la cinta.
De Clint Eastwood ya hemos hablado en las entradas de El Bueno, el feo y el malo (Sergio Leone, 1966) y de Gran Torino (Clint Eastwood, 2008). Esta interpretación le catapultó ya de manera definitiva al estrellato, aunque ya de antes venía haciendo grandes trabajos. Aquí da vida al duro y poco ortodoxo inspector de policía Harry Callahan, pegado a su célebre revólver Magnim 44, dando lugar a una de sus interpretaciones más recordadas y tal vez su papel más famoso. Grande en la interpretación, grande en las escenas de acción, y grande en sus habituales toques de humor. Su papel se acerca al del mítico cowboy frecuente en su filmografía. Como siempre, genial.
Andy Robinson lo cierto es que borda el papel de asesino psicópata, y ofrece una actuación conforme a lo que exige el personaje.
El guión está plagado de frases lapidarias, giros inesperados, toques de humor estilo Eastwood y un ritmo que deja sin respiración.
Otro de los grandes aciertos de la película es la banda sonora de Lalo Schifrin, muy recordada por los aficionados, y que nos adentra en las escenas de acción, las de tensión, la turbia ciudad de los bajos de San Francisco... Precisamente, el hecho de que esté ambientada en San Francisco ofrece una buena fotografía.
Harry Callahan protagonizó otras cuatro películas: Harry el fuerte (Ted Post, 1973), Harry el ejecutor (James Fargo, 1976), Impacto súbito (Clint Eastwood, 1983) y La lista negra (C. Eastwood, 1988). Todas están bien, pero ninguna como la primera de todas.
Porque esta es una de las películas más entretenidas del género y de mayor calidad. Un ritmo trepidante que mantiene la atención del espectador en todo momento y que gustará a todos, seguro. Magnífica.
CALIFICACIÓN: OBRA MAESTRA
miércoles, 26 de septiembre de 2012
martes, 25 de septiembre de 2012
Uno de los nuestros
FICHA ARTÍSTICA:
Dirección: Martin Scorsese
Reparto: Robert de Niro, Ray Liotta, Joe Pesci, Lorraine Bracco, Samuel L. Jackson, Paul Sorvino.
Guión: Nicholas Pileggi y Martin Scorsese
Música: Varios
Fotografía: Michael Ballhaus
PRODUCTORA: Warner Bros.
GÉNERO: Mafia
AÑO: 1990
PREMIOS: Premio Oscar al Mejor Actor Secundario (Joe Pesci); 5 Premios Bafta,...
SINOPSIS: Desde niño, Henry Hill (Liotta) aspira a llegar a ser un gángster y vivir como un rey, sin nadie que le diga lo que debe hacer. A los 13 años comienza a hacer algún trabajillo para Paulie Cicero (Sorvino), el capo del barrio. Allí conoce a Jimmy Conway (de Niro) y a Tommy De Vito (Pesci). Poco a poco se va ganando la confianza de sus jefes y va ascendiendo en la Organización...
CRÍTICA: Ya desde la primera escena te haces una idea de que estamos ante una película importante. Imágenes sangrientas de uno de los trabajos de la mafia y una frase lapidaria en off de Henry Hill: "Desde que tengo uso de razón, siempre he querido ser un gángster".
Y es que esta es una de las grandes, tanto del género como del cine en general. La plantilla, desde luego, es de lujo:
En la dirección, un experto en la materia de mafia: el gran Martin Scorsese. Tiene en su obra grandes cintas como Malas calles (1973), Taxi Driver (1976), Toro salvaje (1980), El rey de la comedia (1983), El color del dinero (1986), El cabo del miedo (1991), La edad de la inocencia (1993), Casino (1995), Gangs of New York (2002), El aviador (2004), Infiltrados (2006), Shutter Island (2010), La invención de Hugo (2012), etc. Vamos, un crack.
Además, se juntó con la gente más apropiada. Los actores, porque ojo con sus personajes. Contó con su actor fetiche Robert de Niro, uno de los iconos de Hollywood, y en parte ha llegado a serlo gracias a sus colaboraciones con Scorsese. Hablaremos mucho de este gran actor, por lo que en esta entrada no haremos un extenso repaso a su filmografía. Solo unos pocos apuntes: Su primera gran interpretación fue con Scorsese en 1973, con Malas calles. Tras esto, Coppola le contrató para dar vida al joven Vito Corleone en El Padrino II (1974), un papel de importancia absoluta y por el cual recibió su primer Oscar.
Otras interpretaciones suyas de la mano de su amigo Scorsese son, además de la película de la que estamos tratando, Taxi Driver, Toro salvaje (por la que recibió su segunda estatuilla), New York, New York; El rey de la comedia; El cabo del miedo; y Casino.
Se cuenta una anécdota sobre él en esta película. Está basada en hechos reales, así que cuando el verdadero Jimmy Conway, que estaba en la cárcel por los hechos que el mundo entero vio en la cinta, se enteró de que era de Niro quien le daría vida, le hizo muchísima ilusión, y llamaba al actor cada día para darle detalles sobre las situaciones que iba a rodar, cada gesto, cada sentimiento.
Liotta está muy convincente en su papel de Henry Hill, y es muy interesante comprobar en su propia piel el proceso de auge y caída del personaje, su evolución a lo largo de la película es muy creíble, y ha sabido comprender la esencia del personaje.
Joe Pesci, que en la ya mencionada Casino tiene un papel bastante similar, está que se sale. Su personaje es un gángster con mucha gracia, pero un asesino sin escrúpulos, con un toque de asesino loco. Su Oscar está más que justificado, ya que ha logrado una interpretación memorable, y que protagoniza algunos de los mejores momentos de la película.
Por último, destacar a actores secundarios, pero que su presencia se nota y se agradece. Enorme Paul Sorvino como el capo local, con una figura imponente. También Lorraine Bracco y Samuel L. Jackson, a pesar de que este último tenga un papel muy secundario.
Otro de los grandes aciertos de la película es un guión contundente, claro, directo, como exige el género. Basado en la novela de Nicholas Pileggi, coguionista. A su vez se basó en la historia real que podemos disfrutar en la cinta. Frases como cuchillos y silencios casi peores. Gran acierto la voz en off de Henry Hill rememorando su historia, sirviendo de hilo conductor.
También hay que destacar algunas de las escenas, que son memorables. La inicial ya la hemos comentado. Otra, como la primera aparición de Jimmy Conway ante un jovencísimo Henry Hill. O la del propio Hill entrando con su novia (Bracco) en un restaurante por las cocinas disfrutando de los privilegios de su posición: mesa privilegiada, saludos de todos, evitar esperar... Secuencia larga y continua, sin cortes, haciendo un seguimiento de cámara que me parece de lo mejor de la película. Otra de de Niro fumándose un cigarrillo, con la car hecha un poema. Y memorable la escena protagonizada por Pesci en el restaurante, cuando Hill le dice que es un tipo gracioso... Un diálogo maravilloso.
Además da la casualidad de que es una película entretenidísima, no se hace larga, te deja sin respiración en algunas escenas, y que, en especial para los que somos aficionados al género, es magnífica. Y para quienes no son demasiados seguidores del cine de mafia, también hay que recomendarla, porque la disfrutarán, estoy seguro.
CALIFICACIÓN: OBRA MAESTRA
Dirección: Martin Scorsese
Reparto: Robert de Niro, Ray Liotta, Joe Pesci, Lorraine Bracco, Samuel L. Jackson, Paul Sorvino.
Guión: Nicholas Pileggi y Martin Scorsese
Música: Varios
Fotografía: Michael Ballhaus
PRODUCTORA: Warner Bros.
GÉNERO: Mafia
AÑO: 1990
PREMIOS: Premio Oscar al Mejor Actor Secundario (Joe Pesci); 5 Premios Bafta,...
SINOPSIS: Desde niño, Henry Hill (Liotta) aspira a llegar a ser un gángster y vivir como un rey, sin nadie que le diga lo que debe hacer. A los 13 años comienza a hacer algún trabajillo para Paulie Cicero (Sorvino), el capo del barrio. Allí conoce a Jimmy Conway (de Niro) y a Tommy De Vito (Pesci). Poco a poco se va ganando la confianza de sus jefes y va ascendiendo en la Organización...
CRÍTICA: Ya desde la primera escena te haces una idea de que estamos ante una película importante. Imágenes sangrientas de uno de los trabajos de la mafia y una frase lapidaria en off de Henry Hill: "Desde que tengo uso de razón, siempre he querido ser un gángster".
Y es que esta es una de las grandes, tanto del género como del cine en general. La plantilla, desde luego, es de lujo:
En la dirección, un experto en la materia de mafia: el gran Martin Scorsese. Tiene en su obra grandes cintas como Malas calles (1973), Taxi Driver (1976), Toro salvaje (1980), El rey de la comedia (1983), El color del dinero (1986), El cabo del miedo (1991), La edad de la inocencia (1993), Casino (1995), Gangs of New York (2002), El aviador (2004), Infiltrados (2006), Shutter Island (2010), La invención de Hugo (2012), etc. Vamos, un crack.
Además, se juntó con la gente más apropiada. Los actores, porque ojo con sus personajes. Contó con su actor fetiche Robert de Niro, uno de los iconos de Hollywood, y en parte ha llegado a serlo gracias a sus colaboraciones con Scorsese. Hablaremos mucho de este gran actor, por lo que en esta entrada no haremos un extenso repaso a su filmografía. Solo unos pocos apuntes: Su primera gran interpretación fue con Scorsese en 1973, con Malas calles. Tras esto, Coppola le contrató para dar vida al joven Vito Corleone en El Padrino II (1974), un papel de importancia absoluta y por el cual recibió su primer Oscar.
Otras interpretaciones suyas de la mano de su amigo Scorsese son, además de la película de la que estamos tratando, Taxi Driver, Toro salvaje (por la que recibió su segunda estatuilla), New York, New York; El rey de la comedia; El cabo del miedo; y Casino.
Se cuenta una anécdota sobre él en esta película. Está basada en hechos reales, así que cuando el verdadero Jimmy Conway, que estaba en la cárcel por los hechos que el mundo entero vio en la cinta, se enteró de que era de Niro quien le daría vida, le hizo muchísima ilusión, y llamaba al actor cada día para darle detalles sobre las situaciones que iba a rodar, cada gesto, cada sentimiento.
Liotta está muy convincente en su papel de Henry Hill, y es muy interesante comprobar en su propia piel el proceso de auge y caída del personaje, su evolución a lo largo de la película es muy creíble, y ha sabido comprender la esencia del personaje.
Joe Pesci, que en la ya mencionada Casino tiene un papel bastante similar, está que se sale. Su personaje es un gángster con mucha gracia, pero un asesino sin escrúpulos, con un toque de asesino loco. Su Oscar está más que justificado, ya que ha logrado una interpretación memorable, y que protagoniza algunos de los mejores momentos de la película.
Por último, destacar a actores secundarios, pero que su presencia se nota y se agradece. Enorme Paul Sorvino como el capo local, con una figura imponente. También Lorraine Bracco y Samuel L. Jackson, a pesar de que este último tenga un papel muy secundario.
Otro de los grandes aciertos de la película es un guión contundente, claro, directo, como exige el género. Basado en la novela de Nicholas Pileggi, coguionista. A su vez se basó en la historia real que podemos disfrutar en la cinta. Frases como cuchillos y silencios casi peores. Gran acierto la voz en off de Henry Hill rememorando su historia, sirviendo de hilo conductor.
También hay que destacar algunas de las escenas, que son memorables. La inicial ya la hemos comentado. Otra, como la primera aparición de Jimmy Conway ante un jovencísimo Henry Hill. O la del propio Hill entrando con su novia (Bracco) en un restaurante por las cocinas disfrutando de los privilegios de su posición: mesa privilegiada, saludos de todos, evitar esperar... Secuencia larga y continua, sin cortes, haciendo un seguimiento de cámara que me parece de lo mejor de la película. Otra de de Niro fumándose un cigarrillo, con la car hecha un poema. Y memorable la escena protagonizada por Pesci en el restaurante, cuando Hill le dice que es un tipo gracioso... Un diálogo maravilloso.
Además da la casualidad de que es una película entretenidísima, no se hace larga, te deja sin respiración en algunas escenas, y que, en especial para los que somos aficionados al género, es magnífica. Y para quienes no son demasiados seguidores del cine de mafia, también hay que recomendarla, porque la disfrutarán, estoy seguro.
CALIFICACIÓN: OBRA MAESTRA
viernes, 22 de junio de 2012
Titanic
FICHA ARTÍSTICA: Dirección: James Cameron
Reparto: Leonardo Di Caprio, Kate Winslet, Billy Zane, Kathy Bates...
Guión: James Cameron
Música: James Horner
Fotografía: Russell Carpenter
PRODUCTORA: Paramount Pictures y 20th Century Fox
GÉNERO: Drama-Romántico
AÑO: 1997
PREMIOS: 11 Premios Oscar, en las categorías de película, dirección, dirección artística, fotografía, vestuario, efectos visuales, montaje, banda sonora, canción, sonido y edición de sonido. Además ganó 4 Globos de Oro.
SINOPSIS: Jack (Di Caprio) consigue un pasaje de tercera clase a bordo del Titanic hacia América. En él conoce a Rose (Kate Winslet), que contraerá matrimonio de conveniencia con el millonario Cal (Billy Zane). Tras tratar de suicidarse, Jack y Rose tendrán un amor imposible mientras el transatlántico se encamina hacia el iceberg, su fatídico destino.
CRÍTICA: Ya comentamos que hay tres películas que ostentan el récord de 11 Oscar: Ben-Hur, Titanic y El señor de los anillos: El retorno del rey. Sin embargo, valorar una película solo por los premios obtenidos es un error grave. De hecho, comparar una obra culmen de la Historia del Cine, como Ben-Hur, con Titanic resulta una ofensa.
James Cameron es un director que está especializado en dirigir cintas de gran presupuesto, algunas de ellas muy comerciales. Destacan en su filmografía Terminator (1984), Aliens, el regreso (1986), El secreto del abismo (1989), Terminator 2 (1991) o Avatar (2009). En Titanic, Cameron busca ante todo una cinta muy comercial y dirigida a un tipo específico de público (sobre todo de pañuelo fácil). Como dato positivo de su dirección destaca la gran coordinación que hace con tal cantidad de dinero, ya que no es fácil dirigir una superproducción, aunque desde fuera pueda parecer muy sencillo.
El reparto está encabezado por Di Caprio y Winslet. Leonardo Di Caprio hace en esta película una interpretación muy infantil, como por otra parte es lógico dada su temprana edad y lo pasteloso del guión. Sin embargo, sobre todo a raiz de su colaboración con Martin Scorsese, que comenzó en 2002 con Gangs of New York, logró madurar como actor y llegar a ser lo que es hoy: un actor consolidado como uno de los mejores en activo. Pero en esta película, evidentemente, no lo demostró.
Kate Winslet está algo por encima en esta cinta, pero tampoco brilla. Nuevamente debemos decir que esta actriz maduraría a su vez, llegando en toda su carrera a estar nominada 6 veces al Oscar, ganándolo en 2008 por The reader, de Stephen Daldry.
Hablando del guión, es probablemente lo peor de la película. Muy infantil y pastelado, no hay por dónde cogerlo.
Sin embargo, el gran acierto, para mi, de la película es su banda sonora, compuesta por James Horner. También la canción principal, My heart will go on, del propio Horner e interpretada por Céline Dion. La fotografía está bastante cuidada.
Como muestra del carácter comercial de la cinta, contó con 200 millones de dólares, siendo la película más cara de la Historia en su estreno, y recaudó más de 2100 millones en todo el mundo.
Con todo esto, hay que decir que la película, aunque tiene algunos aspectos buenos, haciendo un balance general, es bastante deficiente, aunque pueda entretener a un público en su mayoría adolescente.
CALIFICACIÓN: REGULAR
Reparto: Leonardo Di Caprio, Kate Winslet, Billy Zane, Kathy Bates...
Guión: James Cameron
Música: James Horner
Fotografía: Russell Carpenter
PRODUCTORA: Paramount Pictures y 20th Century Fox
GÉNERO: Drama-Romántico
AÑO: 1997
PREMIOS: 11 Premios Oscar, en las categorías de película, dirección, dirección artística, fotografía, vestuario, efectos visuales, montaje, banda sonora, canción, sonido y edición de sonido. Además ganó 4 Globos de Oro.
SINOPSIS: Jack (Di Caprio) consigue un pasaje de tercera clase a bordo del Titanic hacia América. En él conoce a Rose (Kate Winslet), que contraerá matrimonio de conveniencia con el millonario Cal (Billy Zane). Tras tratar de suicidarse, Jack y Rose tendrán un amor imposible mientras el transatlántico se encamina hacia el iceberg, su fatídico destino.
CRÍTICA: Ya comentamos que hay tres películas que ostentan el récord de 11 Oscar: Ben-Hur, Titanic y El señor de los anillos: El retorno del rey. Sin embargo, valorar una película solo por los premios obtenidos es un error grave. De hecho, comparar una obra culmen de la Historia del Cine, como Ben-Hur, con Titanic resulta una ofensa.
James Cameron es un director que está especializado en dirigir cintas de gran presupuesto, algunas de ellas muy comerciales. Destacan en su filmografía Terminator (1984), Aliens, el regreso (1986), El secreto del abismo (1989), Terminator 2 (1991) o Avatar (2009). En Titanic, Cameron busca ante todo una cinta muy comercial y dirigida a un tipo específico de público (sobre todo de pañuelo fácil). Como dato positivo de su dirección destaca la gran coordinación que hace con tal cantidad de dinero, ya que no es fácil dirigir una superproducción, aunque desde fuera pueda parecer muy sencillo.
El reparto está encabezado por Di Caprio y Winslet. Leonardo Di Caprio hace en esta película una interpretación muy infantil, como por otra parte es lógico dada su temprana edad y lo pasteloso del guión. Sin embargo, sobre todo a raiz de su colaboración con Martin Scorsese, que comenzó en 2002 con Gangs of New York, logró madurar como actor y llegar a ser lo que es hoy: un actor consolidado como uno de los mejores en activo. Pero en esta película, evidentemente, no lo demostró.
Kate Winslet está algo por encima en esta cinta, pero tampoco brilla. Nuevamente debemos decir que esta actriz maduraría a su vez, llegando en toda su carrera a estar nominada 6 veces al Oscar, ganándolo en 2008 por The reader, de Stephen Daldry.
Hablando del guión, es probablemente lo peor de la película. Muy infantil y pastelado, no hay por dónde cogerlo.
Sin embargo, el gran acierto, para mi, de la película es su banda sonora, compuesta por James Horner. También la canción principal, My heart will go on, del propio Horner e interpretada por Céline Dion. La fotografía está bastante cuidada.
Como muestra del carácter comercial de la cinta, contó con 200 millones de dólares, siendo la película más cara de la Historia en su estreno, y recaudó más de 2100 millones en todo el mundo.
Con todo esto, hay que decir que la película, aunque tiene algunos aspectos buenos, haciendo un balance general, es bastante deficiente, aunque pueda entretener a un público en su mayoría adolescente.
CALIFICACIÓN: REGULAR
Ben-Hur
FICHA ARTÍSTICA: Dirección: William Wyler
Reparto: Charlton Heston, Jack Hawkins, Stephen Boyd, Hugh Griffith, Haya Harareet
Guión: Karl Tunberg, basado en la novela del general Lewis Wallace
Música: Miklos Rozsa
Fotografía: Robert Surtees
PRODUCTORA: Metro Goldwyn Mayer
GÉNERO: Aventuras-Épico
AÑO: 1959
PREMIOS: 11 Premios Oscar, en las categorías de película, dirección, actor (Heston), actor de reparto (Griffith), dirección artística, fotografía, vestuario, efectos visuales, sonido, banda sonora y montaje.
Además, se hizo con otros premios, como un Globo de Oro a la mejor película dramática.
SINOPSIS: La acción se desarrolla en tiempos de la ocupación romana de Judea, entre los emperadores Augusto y Tiberio. Judah Ben-Hur (Charlton Heston) es un príncipe judío de conducta irreprochable, y Messala (Stephen Boyd), el recién nombrado tribuno de la provincia. Ambos eran casi como hermanos durante su infancia, pero cuando Messala le pide a Judah que delate a algunos compatriotas partidarios de la violencia y este se niega, la amistad se transforma en un odio profundo entre ambos. Además, la historia tiene como telón de fondo la vida y la Pasión de Jesucristo.
CRÍTICA: Para valorar objetivamente esta enorme película, no podemos centrarnos solo en la enorme cantidad de Premios Oscar logrados. De hecho, ostentó el récord en solitario hasta 1997, cuando Titanic, de James Cameron, le igualó. En 2003, Peter Jackson también lo lograría por El señor de los anillos: El retorno del rey. En este caso, los 11 Oscar de Ben-Hur están más que merecidos, premiando así a una de las mejores películas de la Historia.
El director Wyler realiza un trabajo extraordinario. No era nada fácil dirigir una superproducción de tal magnitud. Solo gente como él o David Lean eran capaces de coordinar tal cantidad de operarios, técnicos, extras (más de 15000), actores profesionales, además de saber sobreponerse a imprevistos inevitables en un rodaje tan largo y complicado. Y es que el director de filmes como Jezabel (1938), Cumbres borrascosas (1939), La señora Miniver (1942), Los mejores años de nuestra vida (1946), Vacaciones en Roma (1953) u Horizontes de grandeza (1958) era todo un maestro. Y se vio recompensado con 3 Premios Oscar y otras 11 nominaciones. En esta película, cada escena es monumental, cada plano, bien pensado (Wyler era muy perfeccionista), y cada emoción, elegida.
El reparto es encabezado por Charlton Heston, gran actor, que participó en películas como Cuando ruge la marabunta (Byron Haskin 1954), Los diez mandamientos (Cecil B. DeMille, 1956), Sed de mal (Orson Welles, 1958), Horizontes de grandeza (William Wyler, 1958), El Cid (Anthony Mann, 1961), 55 días en Pekín (Nicholas Ray, 1963), La historia más grande jamás contada (George Stevens, 1965), El tormento y el éxtasis (Carlo Reed, 1965), El planeta de los simios (Franklin Schaffner, 1968), Los tres mosqueteros (Richard Lester, 1973) o Hamlet (Kenneth Branagh, 1996).
Heston es un gran actor especializado en personajes épicos, aunque no reducidos únicamente a ellos. Es capaz de dotarles de un fuerte carácter heroico, como es el caso de Ben-Hur, un personaje que es un héroe. Para el papel se barajaron otros nombres, como Paul Newman, Marlon Brando o Burt Lancaster, pero, más de 50 años después, es impensable otro Ben-Hur que Heston. Hombre trabajador y responsable, acabó harto de divas como Ava Gardner o Sophia Loren por su impuntualidad, exigencias y niñeces. Además, salvó en otras ocasiones a directores como Orson Welles en Sed de mal, donde la productora ´planeaba expulsar a Welles y Heston aseguró que, de irse Welles, él también se iba. O casi mejor, a Sam Peckinpah en Mayor Dundee (1965), donde, a pesar de discutir fuertemente con el director, llegó a renunciar a todo su sueldo con tal de que Peckinpah continuara en el proyecto. Su vinculación con la Asociación Nacional del Rifle afeó su imagen, pero no su carrera y su espíritu responsable y trabajador.
El reparto lo completan Stephen Boyd interpretando a Messala, y secundarios de lujo como Jack Hawkins o Hugh Griffith. Interpretaciones muy sólidas para papeles exigentes.
La adaptación de la novela de Lewis Wallace es muy buena, aunque algunos detalles de la novela se hayan cambiado o adaptado. En cualquier caso, los diálogos son elaboradísimos, adaptados a la trama épico-heroica de la historia, solemnes y magníficos. Como magnífica es también la música de Miklos Rozsa, épica como pocas se han hecho en el cine. El vestuario, la fotografía... todo espectacular en esta gran película.
Hay escenas extraordinarias, como la batalla naval o la entrada triunfal a Roma, pero pocas pertenecen a la Historia del cine como la carrera de cuádrigas. Para ello, se construyó en Italia un circo con capacidad para más de 10000 extras que asisten como espectadores en la película. Wyler contó con el director Andrew Marton para rodar esta arriesgada escena, que requirió más de tres meses. Heston y Boyd tuvieron que aprender a manejar las cuádrigas, aunque varios dobles les ayudaran en el rodaje.
Con un presupuesto de 15,9 millones de dólares (astronómico para la época), recaudó 70 millones en los Estados Unidos y otros 90 millones en el resto del mundo. Vamos, éxito arrollador.
Más que aconsejable, IMPRESCINDIBLE.
CALIFICACIÓN: OBRA MAESTRA
Reparto: Charlton Heston, Jack Hawkins, Stephen Boyd, Hugh Griffith, Haya Harareet
Guión: Karl Tunberg, basado en la novela del general Lewis Wallace
Música: Miklos Rozsa
Fotografía: Robert Surtees
PRODUCTORA: Metro Goldwyn Mayer
GÉNERO: Aventuras-Épico
AÑO: 1959
PREMIOS: 11 Premios Oscar, en las categorías de película, dirección, actor (Heston), actor de reparto (Griffith), dirección artística, fotografía, vestuario, efectos visuales, sonido, banda sonora y montaje.
Además, se hizo con otros premios, como un Globo de Oro a la mejor película dramática.
SINOPSIS: La acción se desarrolla en tiempos de la ocupación romana de Judea, entre los emperadores Augusto y Tiberio. Judah Ben-Hur (Charlton Heston) es un príncipe judío de conducta irreprochable, y Messala (Stephen Boyd), el recién nombrado tribuno de la provincia. Ambos eran casi como hermanos durante su infancia, pero cuando Messala le pide a Judah que delate a algunos compatriotas partidarios de la violencia y este se niega, la amistad se transforma en un odio profundo entre ambos. Además, la historia tiene como telón de fondo la vida y la Pasión de Jesucristo.
CRÍTICA: Para valorar objetivamente esta enorme película, no podemos centrarnos solo en la enorme cantidad de Premios Oscar logrados. De hecho, ostentó el récord en solitario hasta 1997, cuando Titanic, de James Cameron, le igualó. En 2003, Peter Jackson también lo lograría por El señor de los anillos: El retorno del rey. En este caso, los 11 Oscar de Ben-Hur están más que merecidos, premiando así a una de las mejores películas de la Historia.
El director Wyler realiza un trabajo extraordinario. No era nada fácil dirigir una superproducción de tal magnitud. Solo gente como él o David Lean eran capaces de coordinar tal cantidad de operarios, técnicos, extras (más de 15000), actores profesionales, además de saber sobreponerse a imprevistos inevitables en un rodaje tan largo y complicado. Y es que el director de filmes como Jezabel (1938), Cumbres borrascosas (1939), La señora Miniver (1942), Los mejores años de nuestra vida (1946), Vacaciones en Roma (1953) u Horizontes de grandeza (1958) era todo un maestro. Y se vio recompensado con 3 Premios Oscar y otras 11 nominaciones. En esta película, cada escena es monumental, cada plano, bien pensado (Wyler era muy perfeccionista), y cada emoción, elegida.
El reparto es encabezado por Charlton Heston, gran actor, que participó en películas como Cuando ruge la marabunta (Byron Haskin 1954), Los diez mandamientos (Cecil B. DeMille, 1956), Sed de mal (Orson Welles, 1958), Horizontes de grandeza (William Wyler, 1958), El Cid (Anthony Mann, 1961), 55 días en Pekín (Nicholas Ray, 1963), La historia más grande jamás contada (George Stevens, 1965), El tormento y el éxtasis (Carlo Reed, 1965), El planeta de los simios (Franklin Schaffner, 1968), Los tres mosqueteros (Richard Lester, 1973) o Hamlet (Kenneth Branagh, 1996).
Heston es un gran actor especializado en personajes épicos, aunque no reducidos únicamente a ellos. Es capaz de dotarles de un fuerte carácter heroico, como es el caso de Ben-Hur, un personaje que es un héroe. Para el papel se barajaron otros nombres, como Paul Newman, Marlon Brando o Burt Lancaster, pero, más de 50 años después, es impensable otro Ben-Hur que Heston. Hombre trabajador y responsable, acabó harto de divas como Ava Gardner o Sophia Loren por su impuntualidad, exigencias y niñeces. Además, salvó en otras ocasiones a directores como Orson Welles en Sed de mal, donde la productora ´planeaba expulsar a Welles y Heston aseguró que, de irse Welles, él también se iba. O casi mejor, a Sam Peckinpah en Mayor Dundee (1965), donde, a pesar de discutir fuertemente con el director, llegó a renunciar a todo su sueldo con tal de que Peckinpah continuara en el proyecto. Su vinculación con la Asociación Nacional del Rifle afeó su imagen, pero no su carrera y su espíritu responsable y trabajador.
El reparto lo completan Stephen Boyd interpretando a Messala, y secundarios de lujo como Jack Hawkins o Hugh Griffith. Interpretaciones muy sólidas para papeles exigentes.
La adaptación de la novela de Lewis Wallace es muy buena, aunque algunos detalles de la novela se hayan cambiado o adaptado. En cualquier caso, los diálogos son elaboradísimos, adaptados a la trama épico-heroica de la historia, solemnes y magníficos. Como magnífica es también la música de Miklos Rozsa, épica como pocas se han hecho en el cine. El vestuario, la fotografía... todo espectacular en esta gran película.
Hay escenas extraordinarias, como la batalla naval o la entrada triunfal a Roma, pero pocas pertenecen a la Historia del cine como la carrera de cuádrigas. Para ello, se construyó en Italia un circo con capacidad para más de 10000 extras que asisten como espectadores en la película. Wyler contó con el director Andrew Marton para rodar esta arriesgada escena, que requirió más de tres meses. Heston y Boyd tuvieron que aprender a manejar las cuádrigas, aunque varios dobles les ayudaran en el rodaje.
Con un presupuesto de 15,9 millones de dólares (astronómico para la época), recaudó 70 millones en los Estados Unidos y otros 90 millones en el resto del mundo. Vamos, éxito arrollador.
Más que aconsejable, IMPRESCINDIBLE.
CALIFICACIÓN: OBRA MAESTRA
viernes, 15 de junio de 2012
El tren de las 3:10
FICHA ARTÍSTICA: Director: James Mangold
Reparto: Christian Bale, Russell Crowe, Peter Fonda, Ben Foster
Guión: Halsted Welles, Michael Brandt y Derek Haas
Música: Marco Beltrami
Fotografía: Phedon Papamichael
PRODUCTORA: Lionsgate Films
GÉNERO: Western
AÑO: 2007
PREMIOS: Nominaciones al Oscar por la música y el sonido.
SINOPSIS: Ben Wide (Russell Crowe) es el líder de una peligrosa banda que asalta con frecuencia el dinero del ferrocarril. Es capturado y dispuesto para conducirle a la prisión de Yuma. Dan Evans (Christian Bale), un granjero con dificultades económicas, se ve forzado a colaborar en ello para mantener a su familia. Pero la banda de Wide e innumerables peligros no harán nada fácil que lleguen a Yuma...
CRÍTICA: Readaptación de la película homónima de 1957 de Delmer Daves, protagonizada por Glenn Ford.
Esta película sorprendió a crítica y público con una acción trepidante y un reparto de lujo. El director, James Mangold, hace seguramente la mejor película de su carrera. Se nota una cuidadísima elección de planos, difíciles secuencias de persecuciones de caballos y la genial organización del reparto, tanto principales como numerosos secundarios. Todo esto no hacía fácil el rodaje, pero Mangold resuelve con destreza.
En cuanto a actores se refiere, es un gran reparto. Ya hemos hablado en Gladiator (Ridley Scott, 2000) de Russell Crowe, por lo que nos centraremos en su papel en esta película. Bien es cierto que aparece un tanto fondón, ya que para su papel de Jack el Afortunado en Master and Commander (Peter Weir, 2003) se le exigió engordar cerca de 20 kilos, y aún se le notaban encima. Sin embargo, está más que convincente en su papel de Ben Wide, un personaje complejo y sanguinario al que, en algún momento puntual, no le falta compasión.
Christian Bale da vida al granjero Dan Evans. El actor se estrenó en 1987 de la mano de Steven Spielberg cuando aún era un niño, con El imperio del sol. Desde entonces ha madurado mucho, y destaca con interpretaciones en American Psycho (Mary Harron, 2000), Batman Begins (Christopher Nolan, 2005), El truco final (Christopher Nolan, 2006), El caballero oscuro (Christopher Nolan, 2008), Enemigos públicos (Michael Mann, 2009) o The Fighter (David O. Russell, 2010). Por esta último ganó el Oscar y el Globo de Oro. Su personaje en El tren de las 3:10 es además veterano de la Guerra de Secesión y un buen tirador, y con frecuencia se preguntará si en realidad merece la pena arriesgarse a morir por una misión casi suicida. Gran interpretación.
Otros actores secundarios completan el elenco actoral, como el veterano Peter Fonda, hijo del gran Henry Fonda, o Ben Foster, encarnando a la mano derecha de Wide en la banda.
La fotografía que recrea los paisajes de Arizona es excelente, así como la banda sonora, que aporta tensión y una gran ambientación para el duelo final, seguramente la mejor escena de la película.
Es una película muy entretenida, que gustará a los aficionados de western y la acción. Para el que no sea especialmente aficionado al western, que le dé una oportunidad y la vea, porque seguro que le sorprende y le gustará. Más que aconsejable.
CALIFICACIÓN: EXCELENTE
Reparto: Christian Bale, Russell Crowe, Peter Fonda, Ben Foster
Guión: Halsted Welles, Michael Brandt y Derek Haas
Música: Marco Beltrami
Fotografía: Phedon Papamichael
PRODUCTORA: Lionsgate Films
GÉNERO: Western
AÑO: 2007
PREMIOS: Nominaciones al Oscar por la música y el sonido.
SINOPSIS: Ben Wide (Russell Crowe) es el líder de una peligrosa banda que asalta con frecuencia el dinero del ferrocarril. Es capturado y dispuesto para conducirle a la prisión de Yuma. Dan Evans (Christian Bale), un granjero con dificultades económicas, se ve forzado a colaborar en ello para mantener a su familia. Pero la banda de Wide e innumerables peligros no harán nada fácil que lleguen a Yuma...
CRÍTICA: Readaptación de la película homónima de 1957 de Delmer Daves, protagonizada por Glenn Ford.
Esta película sorprendió a crítica y público con una acción trepidante y un reparto de lujo. El director, James Mangold, hace seguramente la mejor película de su carrera. Se nota una cuidadísima elección de planos, difíciles secuencias de persecuciones de caballos y la genial organización del reparto, tanto principales como numerosos secundarios. Todo esto no hacía fácil el rodaje, pero Mangold resuelve con destreza.
En cuanto a actores se refiere, es un gran reparto. Ya hemos hablado en Gladiator (Ridley Scott, 2000) de Russell Crowe, por lo que nos centraremos en su papel en esta película. Bien es cierto que aparece un tanto fondón, ya que para su papel de Jack el Afortunado en Master and Commander (Peter Weir, 2003) se le exigió engordar cerca de 20 kilos, y aún se le notaban encima. Sin embargo, está más que convincente en su papel de Ben Wide, un personaje complejo y sanguinario al que, en algún momento puntual, no le falta compasión.
Christian Bale da vida al granjero Dan Evans. El actor se estrenó en 1987 de la mano de Steven Spielberg cuando aún era un niño, con El imperio del sol. Desde entonces ha madurado mucho, y destaca con interpretaciones en American Psycho (Mary Harron, 2000), Batman Begins (Christopher Nolan, 2005), El truco final (Christopher Nolan, 2006), El caballero oscuro (Christopher Nolan, 2008), Enemigos públicos (Michael Mann, 2009) o The Fighter (David O. Russell, 2010). Por esta último ganó el Oscar y el Globo de Oro. Su personaje en El tren de las 3:10 es además veterano de la Guerra de Secesión y un buen tirador, y con frecuencia se preguntará si en realidad merece la pena arriesgarse a morir por una misión casi suicida. Gran interpretación.
Otros actores secundarios completan el elenco actoral, como el veterano Peter Fonda, hijo del gran Henry Fonda, o Ben Foster, encarnando a la mano derecha de Wide en la banda.
La fotografía que recrea los paisajes de Arizona es excelente, así como la banda sonora, que aporta tensión y una gran ambientación para el duelo final, seguramente la mejor escena de la película.
Es una película muy entretenida, que gustará a los aficionados de western y la acción. Para el que no sea especialmente aficionado al western, que le dé una oportunidad y la vea, porque seguro que le sorprende y le gustará. Más que aconsejable.
CALIFICACIÓN: EXCELENTE
jueves, 14 de junio de 2012
Reservoir dogs
FICHA ARTÍSTICA: Director: Quentin Tarantino
Reparto: Harvey Keitel, Steve Buscemi, Tim Roth, Chris Penn, Michael Madsen, Lawrence Tirney, Quentin Tarantino, Eddie Bunker.
Guión: Quentin Tarantino
Música: Varios (canciones de los años 70)
Fotografía: Andrej Sekula
PRODUCTORA: Live Entertainment
GÉNERO: Gangsters
AÑO: 1992
PREMIOS: Sitges al mejor director y mejor guión, así como premios varios en festivales de cine independiente.
SINOPSIS: Un grupo de gangsters con sobrenombres de colores y que no se conocían previamente entre sí son contratados para llevar a cabo un gran golpe en una tienda de diamantes. Pero el golpe sale mal, hay muertos, heridos, desaparecidos, y existen sospechas de que uno de ellos es un traidor...
CRÍTICA: Esta película se ha convertido por méritos propios en un film de culto para millones de espectadores en todo el mundo. Y es que nada parecía suponer en 1992 que un tal Tarantino iba a cambiar el cine con esta película y con las que siguen en su filmografía.
La estética de Tarantino se basa en guiones complejos, diálogos duros, escenas de violencia abundante y de un cuidado montaje. Esta película resume perfectamente su estética, y es un claro ejemplo de su forma de entender el cine. Esto está tomado en gran parte del spaghetti western, del que Tarantino es gran aficionado, en particular del que considera su maestro, Sergio Leone, director de la que considera "la película mejor dirigida de la Historia", y su película preferida. De hecho, Tarantino estrenará entre finales de 2012 y principios de 2013 Django Unchained, un spaghetti western que seguro que estará a la altura de los fans de Tarantino.
Para este trabajo, Tarantino contrató a Harvey Keitel, actor de relevancia en la década de los 70 y un tanto desaparecido desde entonces. Tarantino le recupera para la fama, volviendo a colaborar juntos en 1994 con Pulp Fiction. También lanzó a la fama a Tim Roth y a Steve Buscemi, poco conocidos por entonces. Contó con la veteranía de Lawrence Tirney como el jefe de la banda, y se reservó un papel secundario para sí mismo. Hay que decir que todos bordan sus trabajos.
Tarantino volvió a darnos grandes películas como director, como Pulp Fiction (1994), Four Rooms (1995), Jackie Brown (1997), Kill Bill (Vol. I y II) (2003, 2004), Sin city (2005), Death Proof (2007) o Malditos Bastardos (2009).
Es impresionante cómo es capaz, en cuanto a guión se refiere, de concentrar la acción de la mayor parte de la película en una misma sala. Algo que podría, así dicho, parecer cansino termina siendo un acierto genial, ya que el tratamiento que Tarantino hace del espacio es técnicamente perfecto, ya que sabe alternar momentos de clímax con calma argumental y dialéctica, con lo que nunca se hace repetitivo. Otro aspecto de este guión de 10 es que la acción no sigue una estructura lineal, sino que da numerosos saltos hacia alante y atrás en el tiempo, con complejidad, pero que no resulta apabullante. Por último, los diálogos son magníficos, repletos de menciones a las películas que le encantan a Tarantino, como La gran evasión (John Sturges, 1963), así como alguna referencia a Lee Marvin. Todo esto hace de este un guión modélico.
La música que acompaña a la película es un compedio de canciones de los 70, muy mencionados en el filme, tales como Little green bag, de Georges Baker.
Esta película contiene algunas escenas memorables, como la inicial, en la que los protagonistas charlan mientran desayunan (con temas alejados de la acción, como las propinas, que se hacen muy entretenidos), la escena en la que marchan para el trabajo (con el tema de Georges Baker de fondo), o el final, donde la acción llega a un clímax enorme.
Todo ello implica el genial trabajo de Tarantino como actor, director y guionista, que nos ha dado una película de culto que es muy entretenida y que hace imposible levantarse hasta que termina.
CALIFICACIÓN: OBRA MAESTRA
martes, 12 de junio de 2012
Seven (Se7en)
FICHA ARTÍSTICA: Director: David Fincher
Reparto: Brad Pitt, Morgan Freeman, Gwyneth Paltrow, Kevin Spacey
Guión: Andrew Kevin Walker
Música: Howard Shore
Fotografía: Darius Khondji
PRODUCTORA: New Line Cinema
GÉNERO: Thriller
AÑO: 1995
SINOPSIS: El teniente de policía Somerset (Morgan Freeman) apura sus últimos días antes de su jubilación mientras coincide con su relevo, el joven David Mills (Brad Pitt). Son de caracteres opuestos: la experiencia frente a la impulsividad. Pero se verán obligados a entenderse ante la amenaza de una serie de crímenes que tienen por base los siete pecados capitales: gula, avaricia, pereza, lujuria, soberbia, envidia e ira. Tendrán que correr contrarreloj para resolverlos antes de que el asesino culmine su obra...
CRÍTICA: Uno de .los mejores thrillers de la historia, sin duda.
El trabajo de David Fincher es extraordinario. Sabe mantener la tensión en las escenas de acción, la intriga cuando corresponde y manejar con soltura a dos grandes actores, además de secundarios de lujo.
Su carrera comenzó con Alien 3 (1992), película muy criticada por los fans de la serie. Pero remontaría el vuelo, y de qué manera, con esta gran película, y con otras como El club de la lucha (1999), Zodiac (2007), El curioso caso de Benjamin Button (2008) o La red social (2011), por estas últimas sería candidato al Oscar.
Además, está el reparto. Morgan Freeman, actor de una larga filmografía. Destaca, además de por esta, por Paseando a Miss Daisy (Bruce Beresford, 1989), Sin Perdón (Clint Eastwood, 1992), Cadena perpetua (Frank Darabont, 1994), Million Dollar Baby (Clint Eastwood, 2004), por la que obtuvo un Oscar; Batman Begins (Christopher Nolan, 2005), El caballero oscuro (Christopher Nolan, 2008) e Invictus (2009). Su interpretación rebosa de la veteranía y la serenidad necesarias para su papel.
Brad Pitt, entre cuyas interpretaciones destacan Entrevista con el vampiro (Neil Jordan,1994), El Club de la lucha (David Fincher, 1999), Snatch, cerdos y diamantes (Guy Ritchie, 2000), Ocean´s Eleven (Steven Soderbergh, 2001), El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford (Andrew Dominik, 2007), El curioso caso de Benjamin Button (David Fincher, 2008), Malditos Bastardos (Quentin Tarantino, 2009) o El árbol de la vida (Edward Dmytryk, 2011). En este film es impulsivo, rápido, el contrapunto de Freeman. Gran interpretación en la que Pitt se mete de lleno en la psicología de Mills y en sus ganas de atrapar al asesino.
El guión es extraordinario, de lo mejor, si cabe, de la película. Da unos giros argumentales sorprendentes, unos diálogos magníficos y una oplanificación perfecta. Al ambiente de thriller contribuye la música de Howard Shore, que hizo trabajos magníficos en El silencio de los corderos (Jonathan Demme, 1991) y en la trilogía de El señor de los anillos.
Así, esta es una gran película que no solo es que merece ser vista, sino que DEBE verse, en especial por su magistral guión. Resulta, además, muy entretenida. El espectador no se podrá levantar del asiento durante sus 127 minutos de duración.
CALIFICACIÓN: EXCELENTE
Reparto: Brad Pitt, Morgan Freeman, Gwyneth Paltrow, Kevin Spacey
Guión: Andrew Kevin Walker
Música: Howard Shore
Fotografía: Darius Khondji
PRODUCTORA: New Line Cinema
GÉNERO: Thriller
AÑO: 1995
SINOPSIS: El teniente de policía Somerset (Morgan Freeman) apura sus últimos días antes de su jubilación mientras coincide con su relevo, el joven David Mills (Brad Pitt). Son de caracteres opuestos: la experiencia frente a la impulsividad. Pero se verán obligados a entenderse ante la amenaza de una serie de crímenes que tienen por base los siete pecados capitales: gula, avaricia, pereza, lujuria, soberbia, envidia e ira. Tendrán que correr contrarreloj para resolverlos antes de que el asesino culmine su obra...
CRÍTICA: Uno de .los mejores thrillers de la historia, sin duda.
El trabajo de David Fincher es extraordinario. Sabe mantener la tensión en las escenas de acción, la intriga cuando corresponde y manejar con soltura a dos grandes actores, además de secundarios de lujo.
Su carrera comenzó con Alien 3 (1992), película muy criticada por los fans de la serie. Pero remontaría el vuelo, y de qué manera, con esta gran película, y con otras como El club de la lucha (1999), Zodiac (2007), El curioso caso de Benjamin Button (2008) o La red social (2011), por estas últimas sería candidato al Oscar.
Además, está el reparto. Morgan Freeman, actor de una larga filmografía. Destaca, además de por esta, por Paseando a Miss Daisy (Bruce Beresford, 1989), Sin Perdón (Clint Eastwood, 1992), Cadena perpetua (Frank Darabont, 1994), Million Dollar Baby (Clint Eastwood, 2004), por la que obtuvo un Oscar; Batman Begins (Christopher Nolan, 2005), El caballero oscuro (Christopher Nolan, 2008) e Invictus (2009). Su interpretación rebosa de la veteranía y la serenidad necesarias para su papel.
Brad Pitt, entre cuyas interpretaciones destacan Entrevista con el vampiro (Neil Jordan,1994), El Club de la lucha (David Fincher, 1999), Snatch, cerdos y diamantes (Guy Ritchie, 2000), Ocean´s Eleven (Steven Soderbergh, 2001), El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford (Andrew Dominik, 2007), El curioso caso de Benjamin Button (David Fincher, 2008), Malditos Bastardos (Quentin Tarantino, 2009) o El árbol de la vida (Edward Dmytryk, 2011). En este film es impulsivo, rápido, el contrapunto de Freeman. Gran interpretación en la que Pitt se mete de lleno en la psicología de Mills y en sus ganas de atrapar al asesino.
El guión es extraordinario, de lo mejor, si cabe, de la película. Da unos giros argumentales sorprendentes, unos diálogos magníficos y una oplanificación perfecta. Al ambiente de thriller contribuye la música de Howard Shore, que hizo trabajos magníficos en El silencio de los corderos (Jonathan Demme, 1991) y en la trilogía de El señor de los anillos.
Así, esta es una gran película que no solo es que merece ser vista, sino que DEBE verse, en especial por su magistral guión. Resulta, además, muy entretenida. El espectador no se podrá levantar del asiento durante sus 127 minutos de duración.
CALIFICACIÓN: EXCELENTE
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